mayo de 24, 2024

La Organización Mundial de la Salud (OMS) designó el 6 de julio como el Día Mundial de las Zoonosis, en conmemoración de lo sucedido en el año 1885, cuando el científico Louis Pasteur aplicó en Francia la primera vacuna antirrábica.

Las zoonosis son enfermedades infecciosas transmisibles naturalmente desde algunos animales al ser humano. 

Por ello, la titular de la Secretaría de Salud Hidalgo  (SSH), Zorayda Robles expuso que al interior de la dependencia existe la Coordinación Estatal del Programa de Zoonosis cuyo objetivo es recordar y promover la prevención de enfermedades en los animales para proteger no solo su salud y bienestar, sino que es uno de los pasos más efectivos para proteger la salud de las personas.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), existen aproximadamente mil 415 enfermedades humanas alrededor del mundo, de las cuales el 61% son transmitidos por animales a seres humanos, 5 enfermedades nuevas surgen cada año en personas, 3 de ellas son de origen animal. 

Por lo anterior, el impacto de las zoonosis no solo radica en el daño a la salud pública, sino que también ocasiona severas pérdidas económicas. La búsqueda de soluciones para estos problemas, dada su complejidad, implica un abordaje mediante la cooperación a escala intersectorial y colaboración de equipos profesionales de los sectores de la salud humana, animal y ambiental.

En México la atención de las zoonosis se documenta desde mediados de los años 70 en diferentes programas nacionales de salud, en los cuales los recursos se han destinado como prioridad para atender la rabia humana de origen canino, agregándose en diferentes periodos, padecimientos presentes en la población, como son la brucelosis, el complejo teniasis/cisticercosis, la leptospirosis y rickettsiosis.

El mayor riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas se produce en la interacción entre el ser humano y los animales a través de la exposición directa o indirecta, los productos derivados de estos (por ejemplo, carne, leche, huevos) o su entorno. 

Por ello la SSH recomienda:

  • Vacunar a todos los animales de compañía, así como a los de granja o abasto destinados para el consumo periódicamente contra las enfermedades que los afectan con la asesoría de un Médico Veterinario.
  • Desparasitar interna y externamente a todos los animales de compañía, así como a los de granja o abasto destinados para el consumo periódicamente con la asesoría de un médico veterinario zootecnista. 
  • Vacunar contra la rabia a perros y gatos a partir del primer mes de edad y después anualmente.
  • Vacunar contra la rabia a vacas, caballos, borregos, cabras y cerdos al mes de edad, después a los 3 y 6 meses y anualmente.
  • Usar equipo de protección personal para disminuir o evitar el riesgo que existe de contraer enfermedades zoonóticas por el contacto con los animales, alimentos de origen animal y desechos.
  • Realizar el lavado e higiene de manos constante antes y después de manipular animales o productos derivados (leche, queso, pieles, plumas, heces para abono etc.).
  • Realizar la limpieza y desinfección de ropa de trabajo, botas, equipo y herramientas, así como la remoción física de la materia orgánica (sangre, heces y otros residuos) en personas que trabajan con animales.
  • Realizar limpieza y desinfección de establos, granjas, corrales y espacios en donde estén resguardados los animales de granja o de compañía que se tengan. 
  • Proteger establos, granjas y corrales de la entrada de animales silvestres o de otros ajenos a la vivienda.
  • Llevar a cabo higiene personal, con énfasis en el lavado de manos con agua y jabón antes de comer y después de tener contacto con animales; con alimentos de origen animal, sus productos, subproductos y sus desechos, así como con fluidos de animales enfermos.
  • No consumir sangre, vísceras, carne cruda, leche bronca y otros productos lácteos sin tratamiento térmico de forma adecuada dependiendo del alimento.
  • No consumir carne de animales silvestres.
  • No tener animales silvestres como mascotas.
  • No capturar, mantener, alimentar, vender o comprar animales silvestres.
  • No caminar descalzo en aguas estancadas, ni nadar en ellas.
  • Usar botas si requieren caminar bajo la lluvia.
  • Lavarse con agua y jabón y estar alerta de sus signos y síntomas, en caso de practicar actividades recreativas en aguas estancadas. 
  • Mantener limpias y tapadas las fuentes de agua de consumo humano. Beber agua potable y alimentos limpios.
  • Controlar fauna nociva como ratas y ratones para evitar que estos contaminen agua y alimentos que la gente consume.
  • Cubrir ventanas, grietas y huecos de la vivienda por donde puedan ingresar animales.
  • Usar mosquiteros, pabellones en puertas y ventanas para evitar que entren insectos.
  • Usar ropa de manga larga y colores claros y uso de repelentes para evitar picaduras de insectos.
  • Llevar a cabo higiene personal y baño diario.
  • Limpieza de casa y patio para evitar se acumulen basuras y malezas donde pueden proliferar insectos transmisores de enfermedades. 

 

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